viernes, 17 de mayo de 2013

S/T: sobre homosexualidad masculina


Inauguración en Elsi del Río. 7 de septiembre al 2 de octubre 2004

S/T
Sobre homosexualidad masculina


Yo hombre
necesito de otro hombre
necesito de él para ser yo 
en él me veo reflejado
contenido y representado 

me atraen en él quien soy 
quien podría llegar a ser
quien sería si me atreviese.


Los arquetipos heterosexuales no significan para un hombre homosexual otra cosa que un proyecto utópico ajeno. Son parte de su historia familiar, se interrelaciona con ellos desde la amistad o desde lo laboral, pero escapan a su mundo afectivo sexual y sensual íntimo.

Este hombre necesita de otro hombre para conocerse profundamente.  Para reconocerse como un ser sensible, pensante, que opera en un mundo del cual es parte, del cual quiere ser parte y en el que quiere dejar una impronta.

Como entre los heterosexuales, no se trata de ser de una manera o de otra. El abanico de la identidad homosexual es amplísimo. Se dan todas las posibilidades, desde las más penosas y sórdidas a las más admirables y heroicas, pasando por caracteres irreconocibles como tales, personajes neutros, dado que la homosexualidad se da en todo tipo de entorno cultural, social y económico, y en todo tipo de hombres.

Hemos elegido artistas de distintas tendencias estéticas que trabajan sobre el hombre con intenciones diversas.

Mirtha Bermegui (1963, Buenos Aires - ) trabaja sobre “lo amoroso”.  Sus obras ilustran un erotismo alegre y desprejuiciado.   Alina Schwarcz (1979, Buenos Aires) rescata con su cámara situaciones domésticaspróximas tiernas. 

Pablo Suárez  (1937, Buenos Aires) ha pintado y modelado muchas veces el mismo personaje en distintas circunstancias domésticas o azarosas.  Son siempre las mismas facciones, en este caso el personaje exhala su imagen sobre el perfil sutil de una mano abierta.  El título: “Leo en tu mano un destino de riquezas ocultas, hombres sumergidos y un obsesivo sueño” (1989) define la naturaleza literaria y narrativa de mucha de la obra de este autor.   

Los trabajos de Feliciano Centurión (1962, San Ignacio, Paraguay – 1996, Buenos Aires ) celebran la vida y la ternura, el amor y la alegría. Sus frazadas, bordados, dibujos y pinturas representan el espacio onírico y vital desde el cual el artista comprendía la vida.

En “Wet dreams”, un film corto de Julio Chaile (1962, Buenos Aires), el autor y Neiber, un artista invitado, recrean escenas oníricas. Si bien Chaile no las relaciona explícitamente con la vida real, algunas escenas sugieren situaciones que el espectador puede llegar a relacionar con el dolor y con la enfermedad.

La fluidez del trazo de los dibujos (2004)  de Leo Ciaccio (1969. Banfield, Pcia. De Buenos Aires), y los brillos que iluminan parcialmente las figuras, le otorgan a las escenas eróticas explícitas un aire despejado y alegre.  Son celebraciones refinadísimas del acto sexual entre dos hombres.

Juan Tessi (1972, Lima, Perú) eligió para modelos de sus retratos personajes anónimos. En este caso, soldados del Este de Europa, o una semblanza de figuras militares, arquetipos, sobre las que el artista deja correr su fantasía y su imaginación, recreándolos.

Sebastiano Mauri (1972, Milán, Italia) ha pintado sus personajes despojados de todo detalle que los defina dentro de un campo determinado, sea este familiar o profesional, para no distraer nuestra atención de sus características esenciales como individuos. 

Sergio De Loof  (1961, Buenos Aires) diseñador de ropa y de interiores, actor de acciones multimediáticas, pintor y fotógrafo, en este caso ha seguido con su cámara paso a paso el encuentro amoroso de una pareja de hombres.  Las cuatro fotos que exponemos en la muestra son parte de esta serie.

El dibujo de 1932 de Gaston Lachaise  (1882-1935) , escultor estadounidense de origen francés, representa un travesti.  Este artista trabajó sobretodo desnudos femeninos en madera, piedra y metal. El erotismo explícito de sus figuras simples y dinámicas desafiaron en su momento el sentido puritano de su entorno.

S/T se plantea como una primera observación nuestra del mundo homosexual masculino, desde imágenes y desde el lenguaje, que propone, en primerísima instancia, abolir preconceptos y arquetipos estructurados.  Analizamos al hombre como eje de su propia sensibilidad, como el ejecutor y receptor de su libido.  El deseo por el otro, por el otro que es él, a la vez que el otro, como forma de identidad social y sexual.

Vemos esta muestra como la primera de una serie, como el primer paso de un camino a recorrer. Un camino arriesgado y largo, sabemos que empieza aquí pero no sabemos adónde nos lleva.  Arriesgado, porque como curadora y autora hablo desde un conocimiento intelectual precario del tema y no desde la homosexualidad misma.  Largo, porque las definiciones y las experiencias se extienden ad infinitum.


Alina Tortosa
Buenos Aires, agosto 2004

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